De mayor quiero ser Don Draper

Si Madrid celebra la vuelta de Mad Men, ¡Yo también!

Tenía muchísimas ganas de que llegara el día en el que escribiera sobre Mad Men. Hace ya un tiempo que acabé de ver la cuarta temporada y no consigo quitarme la serie de la cabeza. Y es que, después de millones de Lucky Strikes y miles de copas en horas de trabajo, Don Draper y su equipo me dicen “hasta pronto” y… ¡menos mal que vuelven!

Para alguien que no ha visto la serie, Mad Men es una historia de los años 50 y 60 que gira en torno a una agencia de publicidad, donde el mando lo toman los hombres y las mujeres no tienen otra tarea que no sea satisfacer a sus maridos o jefes.

Cuando vi el primer capítulo me impresionó la buenísima calidad de producción, de redacción – diálogos sacados de auténticos relatos-; tan real y tan minuciosamente cuidado. La estética, el vestuario, la banda sonora… Cualquier detalle es una obra de arte. Más adelante fue Don lo que me atrapó; su arrogancia, sus amistades y enemistades, sus campañas, sus “amoríos”. Así fue como poco a poco me vi viviendo en Mad Men.

Después de acostumbrarme a ellos, de sentirme incluso parte de “Sterling, Cooper, Draper & Pryce”, a veces Joan, otras Peggy, y otras tomando nota de la elegante Betty, toca bajar al mundo real, donde ni las agencias son como en Mad Men, ni mi jefe es Don Draper (¿se imaginan?).

Una pena, sí, pero gracias a eso, tampoco soy una de esas mujeres objeto que tanto gustaban en aquella época… (¿Se han imaginado viviendo allí? ¿Quiénes serían? ¿Qué papel escogerían?)

Creo que esta fue la cara que se me quedó a mi también, pero no sólo en esta escena, sino a lo largo del capítulo. Mezcla de sentimientos: pena por el “final” (hasta su vuelta, claro); shock por todo lo que pasa en esta última entrega, y por lo que podría significar para la serie. Pena. Risas, llanto, nervios…

Intentaré aguantar la tensión hasta la siguiente temporada, que todavía no tiene fecha fija de estreno, pero esperemos que sea pronto… Cuando salga el nuevo capítulo lo celebraré como se merece: Una copa de Whisky con hielo y Lucky Stricke para acompañar. Hasta entonces, vacaciones para los publicistas de “Sterling, Cooper, Draper & Pryce”.

P.D. En nuestro perfil de Spotify puedes encontrar entre otras, canciones de Mad Men.

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Comments
3 Responses to “De mayor quiero ser Don Draper”
  1. Monex dice:

    Ese intercambio de miradas al final del cap tulo ha sido sin duda uno de los grandes momentazos de lo que llevamos hasta ahora.

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  1. […] This post was mentioned on Twitter by A cualquier cosa…, A cualquier cosa…. A cualquier cosa… said: De mayor quiero ser Don Draper http://bit.ly/hpNVjw #madmen […]

  2. […] a la perfección la época de los 60 y la actividad de la agencia con el tabaco? El equipo de Don Draper intenta convencer a la sociedad de que encender un pitillo puede merecer la pena. Siempre con un […]



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