¡Que vienen los marcianos!

Sí amigos, parece que se vuelve factible que tengamos visita. Y no una visita cualquiera, precisamente. Estos últimos días, me he quedado asombrada cuando he leído en la prensa la siguiente información:La Royal Society nos insta a prepararnos para una posible invasión extraterrestre”. Según nos informan, esta prestigiosa sociedad británica ha lanzado a través de su revista Phylosophical Transactions esta curiosa advertencia. Así, leemos que varios expertos vaticinan que estos “encuentros” entre humanoides y extraterrestres no serán ni muchos menos amistosos.

Ya hace varios meses, Stephen Hawking alertaba sobre los peligros que supondría mantener contacto con los extraterrestres. Los expertos argumentan que “dada nuestra no muy gloriosa historia, esta posibilidad debería hacernos reflexionar” y que “deberíamos prepararnos” .  Parece que H.G.Wells tenía razón cuando, ya hace más de cien años , en su famosa novela La guerra de los mundos narraba la invasión de la Tierra por una raza alienígena.

Son tantos los años durante los que la industria cinematográfica nos ha convencido de que seríamos nosotros los conquistadores del espacio.  Que viviríamos en otros planetas. Que nuestros visitantes nos señalarían desde la Tierra su casa. Se ve que no hemos aprendido,  y que muchos siglos después de Galileo y Copérnico seguimos resistiéndonos a dejar de creernos el centro del Universo.

Tal vez, más que de una invasión violenta en sí, tengamos más miedo a que nos descubran la clase de seres en la que nos convertimos a medida que pasan los años. Como en el famoso relato en que un aviador  perdido en el desierto conoce a un pequeño príncipe venido de otro planeta.  Con él mantiene una serie de conversaciones que le harán reflexionar y cambiar su visión sobre las personas y sobre el mundo que éstas crean.  Decía este príncipe que “Lo esencial es invisible a los ojos” y que “Lo hermoso del desierto es que en cualquier parte esconde un pozo”.

Pasa lo mismo con el Universo. Quizás, todo lo que tiene de bello y de fascinante pase desapercibido y puede que jamás encontremos ese pozo porque estemos demasiado ocupados pensando en cómo disimular ante “los de ahí fuera” lo insignificante de nuestra existencia.


Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

  • Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog.

    Únete a otros 34 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: