El poder de una canción

Hoy voy a ser un poco rebelde. Iba a escribir sobre la música en el cine, también lo podría haber hecho sobre la musicalidad de ciertas obras de arte y relacionarlo con canciones… Pero como para el arte ya está Melca, y el post de cine requiere más tiempo y dedicación he decidido hablar sobre una única canción.

¿No es un poco arriesgado? ¿Se pueden sacar tantas líneas de casi cinco minutos? Me temo que sí.

Ayer por la mañana iba en el metro con el ipod en modo aleatorio mientras pensaba que necesitaba renovar con urgencia la música que tengo dentro y que estoy aburrida. En las últimas semanas todo me suena igual, no encuentro ninguna canción o grupo que consiga mantener mi atención, que me haga escuchar el disco entero una y otra vez hasta casi aborrecerlo. ¿Seré yo o ahora sólo salen imitaciones?

Y de repente… Todo se eclipsó por los acordes de una canción que llevaba siglos sin escuchar. The Postal Service se metieron otra vez en mi cabeza.

La canción en cuestión es ‘Clark Gable’. Os podría hablar del maravillo disco que se sacaron de la manga hace unos años, de lo que parece que significa la letra, de la voz del cantante o de otros aspectos técnicos con los que aburriría; pero esto va de sentimientos: poned la canción y escuchad.

En varias ocasiones me han preguntado por qué me gusta tanto la música. Hasta yo misma me doy cuenta de que al comparar lo que siento al ir a un concierto o escuchar un disco bueno con otras cosas cotidianas, y digamos indispensables para la gran mayoría, puede parecer exagerado. Hoy voy a intentar entenderme y que se entienda.

Volvamos al metro. Suena la canción y todo cambia. Es así de sencillo. Cuando una canción tiene ese algo que me engancha todo cambia a mi alrededor. Es como un catalizador. Miro a la persona que tengo a la derecha y veo una cara que casi llega al suelo con rasgos malignos y mirada desafiante. En otras ocasiones hubiese pensado que tiene pinta de mala persona; hoy no, hoy es alguien al que le espera un día terrible. ¡Ánimo, seguro que pasa antes de que te des cuenta!

Salgo del metro,  subo las escaleras y otra persona decide que mi pie es el siguiente escalón. Hoy no pasa nada. Vuelvo a poner la canción, subo el volumen, me doy la vuelta y sonrío. Aquí no ha pasado nada. Ya en el trabajo, el martes es distinto. Aunque no tenga ‘Clark Gable’ a todo volumen sí está dentro de mi cabeza sin poder sacarla de ahí. No necesito nada más. Sé que hoy va a pasar algo bueno.

Fin de la jornada y otra vez al metro. ¡Qué dolor de cabeza! ¿Quién me mandaría a mí quedar hoy para hablar de OneMoreTrack? Y otra vez aparece The Postal Service. Me acompaña y me siento casi como en un videoclip. Sin darme cuenta estoy sonriendo y moviendo cuello y pies camino de la cafetería. ¿Y el dolor de cabeza?

Ése es el poder que tiene sobre mí una simple canción. Hace que vea todo desde una perspectiva distina. Si cinco minutos logran eso, ¿podéis imaginar mi humor después de un concierto? ¿Aún os parece casi un insulto que lo compare con otras cosas? ¡Bienvenidos a mi mundo!

Anuncios
Comments
2 Responses to “El poder de una canción”
  1. Lara Galván dice:

    hermana te entiendo perfectamente!! amén!

Trackbacks
Check out what others are saying...


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

  • Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog.

    Únete a otros 34 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: